Extensiones y crecimiento del pelo

R: Sí, claro que sí. Las extensiones no impiden para nada que tu melena natural siga creciendo con total normalidad. Incluso los sistemas de fijación más fijos e integrados se colocan a una distancia de seguridad del cuero cabelludo, por lo que no interfieren en absoluto con el folículo piloso, que está situado bajo la piel.
A medida que tu pelo natural va creciendo, los puntos de unión o fijación de las extensiones se van alejando poco a poco de la raíz. Esto es totalmente normal y es el motivo principal por el que resulta imprescindible hacerse un mantenimiento periódico en el salón. En estas citas de mantenimiento, tu estilista te subirá o recolocará las extensiones más cerca del cuero cabelludo para evitar tirones que puedan dañar la zona o romper el cabello.

La frecuencia de este mantenimiento depende de varios factores: el ritmo de crecimiento de tu pelo, el tipo de técnica utilizada (adhesivas, queratina, grapas o microrings, cortinas o tejidas, etc.) y lo bien que las cuides en casa con tu rutina diaria. Por lo general, se suele recomendar acudir a la peluquería para una revisión o recolocación cada 6 u 8 semanas.
A medida que el pelo crece, las extensiones se pueden empezar a notar más, o incluso girarse y enredarse en la zona de la raíz. Subirlas y reajustarlas a tiempo ayuda a mantener una integración impecable con tu melena, evita que los cabellos que se caen de forma natural se apelmacen o formen nudos en la base, y te protege frente a la rotura capilar o la alopecia por tracción.
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Ver también: Extensiones y calvicie