P: Tengo 18 años y durante mucho tiempo tuve el cabello muy grueso, pero ahora empieza a volverse ralo. Cada vez que me lo lavo
pierdo al menos unos 50 pelos, y me pasa lo mismo cuando me peino. ¿Cuál es la causa de este problema? Me lavo el pelo cada dos días.
¿Lo hago demasiado a menudo? ¿Eso puede causar la caída del cabello? Como tengo raíces grasas y las puntas secas, por eso me lavo el
pelo cada dos días. ¿Hay una solución para este problema?
R: En general, en un ciclo normal, perdemos unos cincuenta pelos por día, pero parecería que tu situación es más significativa, a juzgar
por la cantidad de cabello que pierdes. La mayoría de las mujeres han perdido un 40% de su cabello cuando llegan a los 60 años, pero
para todas, y sin importar la edad, la caída del cabello es un problema que genera estrés y angustia.
Mi primera y principal recomendación es que lo consultes con tu médico. Muéstrale fotos en donde se vea la evolución de tu cabellera.
Y trata de recordar si las mujeres de tu familia, paterna o materna, han tenido alguna vez problemas capilares. Cuanto mejor te prepares
para la consulta con tu médico, más podrá él determinar las posibles causas de la caída del cabello: si se trata de un problema
hereditario (genético), ambiental o médico (infecciones o problemas hormonales).
Aquí te detallo algunas preguntas que deberías hacerte a ti mismo antes de ver a tu médico para que ya tengas las respuestas pensadas
cuando vayas a hacerle tu consulta:
1. ¿Desde hace cuánto tiempo notas la caída del cabello?
2. ¿Las caídas del cabello se limitan a una zona particular de la cabeza?
3. ¿Has notado problemas en el crecimiento del vello de otras partes del cuerpo o del rostro?
4. ¿Tomabas medicamentos o complementos dietéticos, o padecías de alguna enfermedad determinada cuando empezaste a notar la caída
del cabello?
5. ¿Estuviste expuesta a cambios ambientales cuando empezaste a notar que empezabas a perder pelo? (nouveau logement, nouveau lieu de
travail…)
6. ¿El inicio de la caída del cabello coincidió con un cambio de tu dieta alimentaria?
7. ¿Hay mujeres (u hombres) en tu familia que sufran el mismo tipo de problemas?
8. ¿Cambiaste algo en el cuidado y mantenimiento del cabello justo antes de empezar a notar su pérdida?
La pérdida del cabello en las mujeres puede deberse a distintas causas. Alunas de ellas, además de la caída, pueden provocar otros
efectos secundarios en el cuero cabelludo, como enrojecimientos, irritaciones, inflamaciones, sensibilidad, picores, resecaciones
cutáneas. El problema puede haberse originado a partir de una simple reacción alérgica o de una infección (en este caso, hay otros
síntomas, además de la pérdida del cabello).
También puede estar relacionado con problemas más complicados, como la alopecia o el desajuste hormonal. Pueden tener o no síntomas
secundarios, y son difíciles de diagnosticar y de tratar. Si tu médico llega a los límites de su campo de dominio, te recomendará un
dermatólogo o te ayudará a encontrar uno. El dominio de estudio de un dermatólogo se ciñe específicamente a la piel y al cuero
cabelludo, y es posible que el pueda detectar el tipo de problema que tienes.
Tu pregunta aludía directamente a la frecuencia del lavado del cabello (si lo lavabas demasiado a menudo) y a la consecuencia de que
eso podía incidir en la pérdida de tu cabello. Quédate tranquila respecto de esto. Tienes que lavar tu cabello con frecuencia para
conservar un cuero cabelludo limpio. Algunas personas necesitan un lavado diario, mientras que otras se conforman con uno semanal.
Mientras no tengas reacciones adversas al producto que te pones en la cabeza, el lavado no puede causarte la pérdida del cabello.
Tus observaciones sobre “un cuero cabelludo graso y con las puntas secas” son bastante corrientes. Si un lavado cada dos días resuelve
el problema, entonces continúa así. Sin embargo, puedo darte un truco: echa un poco de hamamélis en un algodón o en un bastoncillo de
algodón y pásalo por tu cuero cabelludo para quitar el exceso de grasa. El hamamélis es un astringente suave que no altera tu cabello.
Del mismo modo, si te echas un chorro de agua fría después del lavado capilar con agua tibia, esto bloqueará los poros de tu cuero
cabelludo y permitirá reducir la producción de grasa durante un tiempo. Así, podrás resolver el problema del cuero cabelludo graso.
Para las puntas secas, aplica un acondicionador sin enjuague en las puntas de tu pelo antes de peinarte, y usa también un spray o un
antifrizz para protegerlo contra los daños del peinado y para que las puntas se vean brillantes y suaves (para mis clientas, yo
personalmente uso el fortalecedor sin enjuague Infusium 23 y el spray CitriShine, y a todas les encanta el resultado).