Aunque se acepte el pelo largo y aunque exista una gran variedad de estilos y de largos, muchos hombres todavía siguen pensando que
“preocuparse” por su cabello no es una actitud muy viril. Es algo que no se ve tan mal desde hace algunas décadas, pero muchos hombres
todavía se resisten a ello.
Estos últimos diez años, sin embargo, la sociedad ha experimentado nuevas percepciones sobre la naturaleza de la sexualidad humana. Y,
como la definición de “hombre” ha cambiado, ciertos estilos de vida alternativos se han ido aceptando mejor, al tiempo que algunos
prejuicios sobre los hombres que “se arreglan” se han ido atenuando. Los hombres ya comprenden que es necesario arreglarse para hacerse
notar y que tienen que cuidar su apariencia. El cuidado no es solamente una necesidad, sino que también es algo que se hace de modo “voluntario”.
Las herramientas y los productos
Como dije más arriba en este artículo, las industrias del cuidado capilar y de la belleza se concentraron durante décadas en los
productos para mujeres (que las campañas de marketing también privilegiaron). De vez en cuando, una compañía (a menudo también
especializada en productos de afeitado) decidía lanzarse al mercado específicamente masculino del cuidado del cabello. Estos productos
a menudo se parecían mucho a sus equivalentes femeninos, pero con fragancias más masculinas.
De hecho, las fragancias eran tradicionalmente una fuente de rechazo para muchos productos capilares masculinos. Además, la mayoría de
los productos masculinos no lograban alcanzar el nivel de actuación de otros, a la vez que eran menos variados.
Por suerte, las principales compañías de productos capilares terminaron dándose cuenta de que había un lugar vacío en el mercado. Así,
hoy disponemos de productos sin perfume o con fragancias neutras (limón, sensación de frescura, etc.) que son tan populares entre los
hombres como entre las mujeres. Un hombre ya no tiene que soportar todo el día el olor a las “flores silvestres” o a la “frescura de primavera”.
De hecho, los hombres ya pueden elegir sus productos y sus tipos de cuidado del mismo modo que las mujeres. Tú determinas qué producto
y qué herramientas te convienen según tu tipo de cabello, su estado y el de tu cuero cabelludo, y la textura de tu melena.
Por ejemplo, si tienes el cabello fino y un cuero cabelludo graso, y si llevas un corte corto abierto, tendrás que usar un champú que
te aporte forma y volumen y que lave bien, un producto para aclarar, un gel para peinar que le dé a tu pelo textura y orden, y
seguramente deberás recurrir a un brushing para lograr el peinado que quieres. Una vez que tu cabello esté seco y peinado, puedes
utilizar gomina o geles para perfilar las puntas.
Los hombres no tienen ninguna razón para sentirse incómodos al comprar productos capilares y, afortunadamente, muchos hombres modernos
no tienen ningún problema con ello. El objetivo es verse mejor, y los productos de cuidado del cabello son solamente herramientas para
lograrlo. Entonces, estudia bien tu cabello y el estilo que quieres, y busca los productos que te ayuden a lograr el look deseado.