Alisado con plancha para cabello rizado

Alisado con plancha
 
Preparación:
 
Comenzamos con un maniquí cuyo cabello ha sido lavado, fortificado con un producto hidratante sin enjuague y un serum protector. Para aparentar cabellos naturalmente rizados, hemos enrulado la cabellera sin una crema para peinar, la hemos secado parcialmente con un secador de pie y le hemos colocado aire seco para asegurarnos que el cabello se seque por completo.
 
Es importante recordar que, al utilizar aparatos térmicos, los cabellos deben estar siempre completamente secos, pues el cabello un poco húmedo puede dañarse al entrar en contacto con el calor. La diferencia más evidente entre nuestra demostración y los cabellos naturalmente rizados es la aplicación de agua para armar los bucles artificiales. Pero, dicho esto, si tienes cabellos naturalmente rizados, debes someterlos siempre a un chorro de agua para que tus mechones alisados vuelvan a ser ondulados.
 
Para la comparación, en un primer momento alisamos solamente una mitad de la cabellera del maniquí. Del lado que estamos trabajando, soltamos mechones menos gruesos de lo que son las tenacillas calientes de nuestra plancha.
 
Peinado:
 
Comenzamos a peinar separando un mechón de cabello no más grueso que la mitad de la tenacilla caliente de la plancha. Comenzando por la parte inferior del primer mechón, aplicamos un poco de laca y esperamos que se seque antes de pasar la plancha.
 
Alisado con plancha
 
Alisado con plancha
 
Antes de utilizar una plancha en tu cabello, comprueba siempre la temperatura primero que nada. Toma un pañuelo de papel y humedécelo (haz que se humedezca, pero no se moje). Presiona el pañuelo sobre las partes calientes de la plancha y espera unos segundos. Es normal que salga un poco de vapor, pero si hay humo, o si el papel se arruga o se destiñe, la plancha está demasiado caliente y debes bajar la temperatura para evitar que tu cabello se queme.
 
Trabajamos cada mechón desde las puntas hacia lo alto, alisando cada segmento y permitiendo que se enfríe. Cuando no esté más caliente, le pasamos un peine para separar el cabello y darle un aspecto más suave. A continuación, pasamos a la siguiente sección y continuamos alisando como lo hemos hecho anteriormente, trabajando desde la punta hasta casi la raíz, desde los lados hacia la parte de atrás de la cabeza. Es conveniente hacer pasadas suplementarias en los alrededores donde las secciones se juntan para evitar las “diferencias” que resultan de la primera pasada.
 
En ese momento, ya se nota un verdadero cambio. La plancha ha suavizado por completo las ondulaciones y ha dejado los cabellos lisos y sedosos.
 
Alisado con plancha
 
Acabado:
 
Después comparar los dos lados de la cabeza, continuamos alisando el lado que no ha sido trabajado todavía. A continuación, retocamos algunos mechones lisos, si es necesario. En nuestra foto final, puedes ver claramente el acabado suave que se logra con la plancha.
 
Nota: este proceso se usa especialmente si deseas lograr un peinado llevado hacia lo alto con algunos rizos. El cabello tendrá la textura y la sustancia apropiadas para poder ser peinado fácilmente hacia lo alto.
 
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